La celebración de Día de Muertos en Harbourfront Centre se realizó los días 9 y 10 de noviembre, con la colaboración del Consulado General de México en Toronto.

Las diversas actividades, como los altares de muertos, música, baile folklórico, películas, talleres infantiles y venta de comida y artesanías, atrajeron a cientos de personas.

Grupos comunitarios y amigos de nuestras tradiciones instalaron altares dedicados al compositor  Francisco Gabilondo Soler “Cri-cri”, al fundador de la Alianza Mexicana Gilberto Hernández, al músico Billy Bryans y al artista Arlan Londoño.

El altar del Consulado General estuvo dedicado al grabador, ilustrador y caricaturista mexicano José Guadalupe Posada, quien este año cumple un siglo de fallecido.

La ofrenda incluyó reproducciones de grabados del artista, como la famosa “Catrina”, así como dos grandes figuras de cartón tituladas “Las dos Fridas”, elaboradas por el artista Sergio Otero, quien ha expuesto en el Museo de Arte Moderno Georges Pompidou, en París, Francia (1989), en la Expo Sevilla, España (1992) y en Europalia, Bruselas, Bélgica (1993), entre otros.

Como parte del homenaje al grabador Posada,   la historiadora del arte y curadora, Doctora Diane Miliotes, quien radica en Chicago y se ha especializado en la cultura popular mexicana, dio una conferencia sobre el “Legado de José Guadalupe Posada, sus calaveras, catrinas y catrines”.

Por primera vez, además de los altares de la comunidad mexicana y del Consulado, Harbourfront Centre instaló un altar de muertos en Ontario Square.  

El programa artístico en los dos días del festival estuvo integrado por: Compañía de Danza Folklórica Mexicana, Ballet Folklórico Puro México y Mariachi México Amigo.

En la presencia musical destacó el debut en Toronto de la cantante Mamselle Ruiz, de origen mexicano radicada en Montreal.
También se proyectó la película “Llamar a los muertos a casa”, del director Jim Hills, y cortometrajes relacionados con la festividad del Día de Muertos en México.

Asimismo, se realizaron talleres familiares para elaborar papel picado, flores de cempasúchitl y máscaras de calaveras, así como sesiones de cuentacuentos y danza infantil.

En esta celebración de Día de Muertos hubo venta de comida mexicana, artesanías de varias provincias de México y joyería de plata.

El personal del Consulado General estuvo regalando porciones de pan de muerto a los visitantes, los dos días del festival.

Una vez más, la tradición mexicana de Día de Muertos llegó al público multicultural, el cual apreció con gran asombro esta muestra de cultura popular que se ha pasado de generación en generación.