Los servicios que brindamos consisten en la aplicación práctica en el extranjero de una gran cantidad de normas mexicanas encuadradas en el derecho internacional privado que prevén aspectos de diversa índole y que afectan a cada mexicano y a su familia cuando radican temporal o permanentemente en el extranjero.

Estos servicios generalmente están relacionados con la nacionalidad y la ciudadanía mexicanas, tanto las del nacido en México como las de sus descendientes o cónyuges. Un hijo puede recibir la nacionalidad mexicana por derivación de alguno de sus padres y un extranjero puede obtenerla al casarse con un mexicano. Éste es un rasgo generoso del sistema constitucional mexicano, que acepta que se pueda ser mexicano tanto por sangre (ius sanguinis) como por nacimiento en territorio mexicano (ius solis) independientemente de la nacionalidad de los padres. Nuestra ley va más allá e incluso otorga al cónyuge de un mexicano un procedimiento facilitado para adquirir la nacionalidad. Estos derechos no son comunes en la legislación de otros países, que procuran mantener a su pueblo racialmente homogéneo.

El bebé nacido en el extranjero, hijo de mexicano o mexicana, empieza a vivir una realidad distinta desde su nacimiento al tener derecho a dos nacionalidades: la mexicana por sangre y la extranjera por el suelo donde haya nacido si el otro Estado así lo permite. Mantener la nacionalidad mexicana implicará cumplir con una serie de disposiciones legales de ambos países si el Estado extranjero donde haya nacido la persona también le adjudica la otra nacionalidad. Es importante saber que la nacionalidad mexicana es irrenunciable e imprescriptible. Esto quiere decir que no se pierde, incluso si el interesado adopta voluntariamente otra nacionalidad y opta por no mantener al día sus derechos de mexicano.

Es fundamental que al que sí le interese mantener su nacionalidad mexicana conozca el alcance y cobertura general que tiene la ley mexicana sobre los nacionales que viven en el extranjero sin importar su régimen migratorio o su adopción de la nacionalidad del país donde radiquen o nazcan. Como mexicano, usted podrá ver en esta página web los servicios disponibles desde el momento del nacimiento fuera de nuestras fronteras hasta la defunción. Se encuentran explicados a continuación de manera sucinta y conforme a cada etapa de la vida del inmigrante mexicano en un país extranjero:

  • El registro civil de sus hijos: nacimientos y matrimonios. Puede realizar el registro en las representaciones consulares en el extranjero y obtener una copia certificada del acta de nacimiento o matrimonio levantada, que será tan válida como la que obtendría en un Registro Civil mexicano. Si no desea hacer el registro de nacimiento en el Consulado General, también tiene la opción de legalizar el acta extranjera con nosotros y solicitar en México que el Registro Civil proceda a la inserción de la misma. Así, el niño mexicano nacido fuera del territorio se convertirá en nacional de nuestro país y tendrá cómo probarlo.
    Si con el correr de los años la persona de nacionalidad mexicana que vive en el extranjero decide casarse con otro mexicano, podrá hacerlo también ante el Consulado General, y su matrimonio tendrá exactamente el mismo valor, tanto en México como en países terceros, que si se hubiera celebrado en territorio mexicano.

  • La obtención del pasaporte mexicano. En el caso de México, este documento de nacionalidad, que facilita los viajes internacionales, es también prueba indubitable y fehaciente de identidad para cualquier propósito. En nuestro país cobra especial importancia, ya que hasta ahora no existe la cédula nacional de identidad que tienen el resto de América Latina y muchos otros países del mundo. Para tener derecho a la mayoría de los servicios consulares que se brindan, será indispensable que primero se pruebe la nacionalidad mexicana.

  • El servicio militar obligatorio. Cuando un mexicano inmigrante o de nacimiento por padres llegue a la edad de dieciocho años, como en todos los países, deberá realizar el registro para el servicio militar. Este trámite puede hacerse ante el Consulado General. El residente en el extranjero tendrá la ventaja de que su cartilla militar, expedida por el propio Consulado General, será liberada por la Secretaría de la Defensa Nacional un año después, sin que tenga que cumplir con el servicio militar obligatorio en México.

  • La revalidación de estudios efectuados en el extranjero. Si la persona ha realizado estudios en el extranjero y decide volver a México, deberá obtener la certificación del diploma, título o certificado por parte de la autoridad educativa competente y solicitar al Consulado General el trámite de legalización de firma. Así, el documento surtirá efectos legales en nuestro país y se revalidarán los estudios ante la Secretaría de Educación Pública o se podrá dar inicio a los registros de reconocimiento de profesiones.

  • Los antecedentes registrales. Para convertirse en residente permanente en el extranjero, el Consulado General podrá orientarle sobre el trámite a seguir y la manera de obtener algunos de los documentos mexicanos que le exigirá la autoridad extranjera. Tal es el caso de los antecedentes registrales (antes llamados certificados de no antecedentes penales), que podrá obtener con la ayuda de un abogado, familiar o amigo.

  • Los poderes notariales y los testamentos. Si un emigrante mexicano tiene propiedades en México, podrá presentarse ante el Consulado General para otorgar un poder notarial a algún familiar, amigo o abogado que esté en territorio nacional. La persona designada tendrá la facultad de actuar en nombre y representación del propietario para administrar las propiedades, acudir a los juzgados con motivo de pleitos y cobranzas y donar o vender esos bienes. Si el emigrante desea rechazar herencias u otorgar testamentos sobre bienes localizados en México, también podrá hacerlo ante el Consulado General.

  • Los permisos de los padres. Si tiene hijos menores de edad que continúen radicando en México con sus familiares o con uno de los padres, el padre o la madre ausente podrá presentar su permiso ante el Consulado General para que se expidan los pasaportes de los niños. También podrán expedirse en otro Consulado de México si los menores radican en el extranjero.

  • El certificado de menaje de casa. Si decide volver a México después de haber estudiado, trabajado o simplemente residido en el extranjero por el periodo mínimo que marca la ley, deberá acudir al Consulado General para obtener la visa de su certificado de menaje de casa. Este documento le permitirá llevar consigo aquellas pertenencias diferentes a lo que constituye el equipaje.

  • El certificado de supervivencia. Si un mexicano de la tercera edad o con incapacidad recibe algún tipo de pensión en México, la institución mexicana correspondiente podrá enviarla a través del Consulado General. Éste le expedirá al pensionista el certificado de supervivencia cada semestre para que la institución mexicana no suspenda la remesa mensual.

  • Los traslados de cadáveres o cenizas. Si un mexicano muere en el extranjero y sus restos mortales van a ser enviados a México, el Consulado General podrá expedir, con base en el acta de defunción extranjera, el acta mexicana para efectos de trámites en México. También será la representación consular la que vise los certificados de cremación o de tránsito internacional de cadáver para que se permita el ingreso de los restos a México.

  • Los servicios de asistencia y protección consulares al inmigrante. Si un mexicano requiere de asesoría legal para alguna situación civil, penal o mercantil, o incluso si ha sido arrestado o está en la cárcel y no tiene quien lo ayude, los servicios consulares le encontrarán un abogado defensor y los documentos en México que puedan favorecerle. El Consulado General notificará a los familiares en México, si el afectado lo solicita, para que le presten auxilio. El Consulado General también podrá hacer aquellas gestiones oficiales que aconsejen las circunstancias y el abogado defensor que no perturben el orden público ni de México ni del país extranjero donde el mexicano se encuentre. En el caso de los niños mexicanos abandonados, el Consulado General tiene facultades para intervenir ante las autoridades a favor del menor o de sus padres si éstos están en México.